¿Cómo es que funciona el tatuaje? ¿Por qué lo vemos si está abajo de la piel? ¿Qué sucede si vamos muy profundo con la aguja?
Voy a tratar de responder esas preguntas.
Un tatuaje recién hecho es como una herida superficial y común de la piel, pero tiene un plus, un cuerpo extraño que debe quedarse para siempre, la tinta.
Cómo ya sabemos, una aguja al tatuar no entra más de 2 milímetros a la piel si está correctamente ejecutada la técnica, la piel tiene su anatomía, veamos la imagen que acompaña esta publicación, a rasgos generales encontramos en la parte exterior:
• la Epidermis
• más adentro la Dermis
• y luego la Hipodermis.
la exterior es la que se renueva constantemente porque está en contacto con el ambiente protegiéndonos, pero a la vez, dejando entrar lo necesario, como cuando nos ponemos alguna crema o parche.
Otra particularidad que tiene y que es fundamental en el funcionamiento de los tatuajes es que la epidermis es traslúcida, o sea, no es totalmente opaca, cuanto más transparente, mejor se van a ver nuestros tattoos curados.
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| Ampliación de la piel |
Hoy en día, las agujas para tatuar, están diseñadas específicamente para trabajar sobre la piel.
Ingenieros y especialistas han desarrollado herramientas pensadas para aplicar tinta de forma eficiente y con el menor daño posible.
Estas agujas penetran la epidermis y una parte de la dermis, pero curiosamente 'sin romperla'.
El filo hace que el daño sea, por decirlo de alguna manera, ordenado. Un cirujano para asegurarse que una cicatriz se vea lo menos posible, durante el procedimiento utiliza un bisturí muy afilado, diseñado para ese fin, con las agujas de tatuar sucede lo mismo.
El dolor existe porque las agujas estimulan directamente los receptores del dolor en la piel.
Es normal que la piel se lastime durante el proceso, pero se hace dentro de un orden controlado.
No debería romperse, a menos que el tatuador utilice mal la técnica o insista demasiado tiempo en el mismo punto.
En ese caso, puede producirse una ruptura más profunda, lo que impide que el pigmento se asiente de forma pareja y predecible, y el resultado final, al cicatrizar, puede ser incierto.
Naturalmente el organismo va a hacer todo lo posible por expulsar la tinta que va a quedar alojada entre la epidermis y la dermis, la epidermis tarda unos siete días en regenerarse y unos veinte en llegar a su espesor natural, y en ese periodo es normal ver parte del pigmento desprenderse y muchos creen que el tatuaje se está borrando.
Una vez que la epidermis sana completamente el cuerpo encapsula el pigmento y 'acepta' a ese cuerpo extraño.
Toda la piel que está arriba del tatuaje es piel nueva, por lo tanto hay que darle mucho amor, lavarla bastante y ponerle crema de vez en cuando para ayudarla a que se regenere del todo y no le falte ningún nutriente, ni vitamina.
Recordemos que esa nueva piel es transparente pero tiene cierta opacidad, más en esta zona del continente, lo que hace que la viveza y fuerza de los colores del tatuaje recién hecho se apaguen en cierta medida.
Es crucial resaltar que si bien el tatuaje regenra la piel a los 7 u 8 días, esa piel es muy fina aún, lo que quiere decir que aún está vulnerable y delicada, por esto hay que postergar la idea de sumergirse en piscinas que pueden estar contaminadas o en ríos, arroyos o playas, evitar exponerlo al sol directo o a roses continuos de ropa, a pelos de mascotas etc, en fin, sentido común.
Luego de los 20 días de realizado el tatuaje ya podemos decir, si todo estuvo dentro de lo normal, si no hubo ninguna complicación, que la piel ya alcanzó un grosor aceptable para protegernos de los bichitos que andan en el mundo del "ahí afuera"
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