Creo que ya hace más de un año que nos mudamos a esta casa en Maldonado.
Era de los abuelos de victoria, me gusta que es una casa vieja muy similar a la de mis abuelos, por ejemplo la instalación eléctrica con esos interruptores redonditos que parecía que eran los únicos que existían en la época, estaban en todas las casas.
También me gusta que hay un patio grande, con sus baldosas rotas por el paso de los años
Dos por tres entra algún bicho, a Victoria no le gusta mucho pero le explico que es porque hay mucho árbol, tierra, plantas, es porque estamos en un sistema vivo, quizás ya nos habíamos acostumbrado a los apartamentos de cemento de la capital, que son muy higiénicos y más fácil de mantener limpios, pero no hay vida si no entras una o dos plantas en maceta, lo otro es puro vidrio, cemento, pintura plástica, aluminio, reja. Todo precioso
Pero acá es rock&roll, me gusta más lo remendado antes de tiré y compré nuevo
Lo que queria contar en realidad es que un día empezó a aparecer un gato negro, exigía algo y lo más lógico era… comida.
Claro que sabíamos que una vez que le diéramos de comer vendría siempre y así fue.
Zoe es muy celosa y no le gustan para nada los gatos, al parecer en algún momento el gato baja al patio porque cuando Zoe sale está varios minutos oliendo.
Puse una escalera, y a mediodía y de noche me subo a darle comida, es muy exigente con su miau, le pone mucho enfasis, demasiado a veces.
Bueno, Victoria le puso de nombre 'Lamento Boliviano' 😄
Creo que, al menos ahora en invierno, a la noche, cuando Zoe no anda en el patio, duerme en el galpón; en algunas superficies blanditas y acolchonadas que supo encontrar
Pero aunque llueva, y esto es algo que nunca había visto en un gato, él, a la hora de la comida, está en el techo ignorando totalmente la lluvia esperando su porción.
Tenemos leves sospechas de que tuvo una familia, tiene algunas canitas, creo que es un gato bastante mayor, es raro que se pierdan pero quizás apareció acá y por el alimento no se fue más.
Algunas veces me ha pedido que me quedé un rato con él, yo le hago mimos y lo hablo mucho.
Se deja acariciar solo si la mano se acerca por arriba del nivel de sus ojos.
Si la mano viene por abajo él se pone inmediatamente a la defensiva, retrocede y si la mano sigue avanzando lanza sus garras. Ha llegado a cortarme 😄
Lo he intentado agarrar y es imposible, se pone violento.
Últimamente dejé de intentarlo porque reconquistarlo llevaba un par de encuentros. Ahora lo dejo tranquilo y más bien le hago alguna caricia.
Siento que en algún momento se va a amigar con Zoe, pero realmente no sé cómo llevarlo a un veterinario, por ejemplo, es imposible agarrarlo.
Eso de 'tener' no existe, mucho menos con las mascotas o personas, uno no tiene una novia, no tiene un perro, no tiene un gato. Simplemente son vínculos que se retroalimentan y funcionan, pero naide tiene a naide.
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